Xbox One: Kinect, o no Kinect, esa es la pregunta

Mientras se acerca la temporada de navidad, los minoristas nos están inundando con numerosos anuncios sobre los nuevos paquetes de las consolas con la esperanza de capturar a todos los jugadores que aún no optan por una consola de nueva generación. Ya sea de cara a los jugadores FPS con el paquete de Call of Duty, Madden 15 para los entusiastas de los deportes, o paquetes con Sunset Overdrive, Microsoft parece un sastre últimamente, confeccionando diversos trajes complementarios para su consola. Sin embargo, una cosa cada vez se muestra más ausente, irónicamente, la pieza que más diferencia a Xbox de su competidor; el Kinect.

Xbox One sin Kinect

Estos nuevos paquetes de Xbox One libres de Kinect son más económicos, y como consecuencia directa, han ayudado a impulsar las ventas de Xbox, pero es inevitable preguntarnos si como consumidores estamos recibiendo un trato mejor al inicial o simplemente compramos un producto de menor calidad.

Cuando el Xbox One fue lanzado el año pasado, hubo sólo una opción; Una Xbox y Kinect, en donde Kinect llego con un pegamento especial que la mantuvo pegada (Es una metáfora) a la nueva consola. Ese vínculo, sin embargo, causó la diferencia de precio lamentable entre la recién estrenada PS4 y tenía una directo efecto sobre las ventas de la consola. Microsoft comenzó a sufrir por esta decisión, y empezaron a considerar otras opciones como la más grande de las medidas, retirar el pegamento que mantenía a Kinect pegada a Xbox One.

Xbox one lanzamiento

Hubo una mejora casi inmediata en las ventas de la consola. $100 dólares más económica se reflejó en más ventas. Aunque las ventas aún no han alcanzado el éxito masivo de PS4, ellos han estado mejorando algo en un moderado ritmo, indicando que el precio era un gran factor en la diferencia presentada hasta ahora en las ventas. Que Xbox One consiga más ventas, significaba que Microsoft era más feliz y todo va bien, ¿no? No exactamente.

Casi todos los juegos publicados por Microsoft Studios tienen el Kinect en mente, y sin él la experiencia y trabajo de sus estudios internos podría considerarse como algo incompleto de cara a lo que los desarrolladores han previsto. Por ejemplo, en Forza Horizon 2, el GPS en el coche puede ser completamente controlado mediante los comandos de voz de Kinect y añadió un enfoque mucho más realista a la conducción. Sin el Kinect, tienes que dejar de conducir y navegar por un menú para configurar los marcadores para tu próximo destino, se le quita fluidez. Y estos detalles se ven en muchos títulos de Xbox One.

No sólo es frecuente en muchos juegos, pero la integración de la televisión es bastante espectacular. Al menos en donde el servicio está habilitado, en lo que fue otra complicación, la limitación de sus servicios según países. El sistema era muy fácil de realizar, pero en países como Chile (de donde les escribo) este sistema, simplemente no existe.

Kinect también tiene algunos beneficios prácticos. Esto no viene como ninguna sorpresa teniendo en cuenta que el interfaz de usuario de la Xbox One es un poco agobiante. En otras palabras, no es la más agradable de mirar y es aún más desagradable el tratar de navegar. No creo que Microsoft este realmente fascinado con la pantalla que realizaron como la interfaz de usuario de Xbox. Con esto en mente, estoy seguro que realizaron esta interfaz para que solo fuese cómoda con Kinect, transformando a este accesorio en una necesidad gracias a sus comandos de voz. Actualmente y por suerte para los usuarios que compraron su Xbox One sin Kinect, Microsoft está planeando una personalización de la pantalla de inicio para ayudar al creciente número de propietarios de la consola.

Interfaz Xbox One

Al final, el punto más bajo del precio es que es demasiado tentador eludir al Kinect y es fácil decir que Microsoft ha generado el fallecimiento de este accesorio. Sí, era más caro, pero también era más capaz. Las posibilidades de Kinect eran mayores que el precio adicional y fue una desafortunada estrategia por parte de Microsoft no ocupar ese potencial.

Tantos Xbox se están vendiendo sin un Kinect que los desarrolladores tienen la interrogante sobre integrar a su juego con la funcionalidad de Kinect o ahorrar tiempo y dinero. Por desgracia, no se puede discutir sobre el mayor razonamiento para no utilizar a Kinect en el desarrollo de un juego, este resulto ser un gasto extra para los desarrolladores, y es una inversión para nada segura. Es una lástima, pero es la verdad. Con ese panorama, me sorprende que en Microsoft invirtieran en una estrategia tan mala tanto de publicidad, como en generar una inversión para sus futuros desarrolladores, aunque claro, no es de extrañar que muchos rostros familiares que iniciaron en la campaña de Xbox One ya no estén en la compañía de Bill Gates.

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